martes, 17 de abril de 2007

Salida Pico Peyreget.

9 de la mañana del domingo 15 de abril de 2007

..Video pico Peyreget (Portalet)..







Partimos de 1.685 m. a nivel del río y a tiro de piedra del paso fronterizo en la vertiente francesa del Portalet bajo la omnipresente silueta del pico Midi d'Ossau 2.884 m.

El día todavía húmedo y brumoso pero prometedor. Ocho de los diez llevamos raquetas (Angel, Chakir, Eduardo, Javier, Pablo, Roberto, Tomás y Marco) y los otros dos (Marcos y Antonio) esquíes de travesía. Elegimos subir por el itinerario más largo pero tendido, siempre hacia el oeste. En la parte baja grandes claros de hierba empapada en agua.



Paulatinamente sólo va quedando nieve. Nieve húmeda, debido a la alta temperatura y al implacable sol que nos iba a acompañar toda la jornada; nieve pesada, en la que no puedes evitar hundirte a pesar de la gran superficie de las raquetas que llevamos calzadas y que hace que la ascensión se torne penosa. Y paso a paso vamos cogiendo altura.

El sol cae a plomo y pese a la protección de la crema todos nos quemamos la piel. Hacia el sudoeste y hacia el refugio de Pombie vemos ristras de montañeros como la nuestra. En las faldas de Peyreget poco antes de llegar al col de L'Iou restos de pequeños aludes resultantes de la fusión de las viseras formadas por ventiscas en días anteriores.
Ya en el collado 2.194 m reponemos fuerzas antes de atacar las fuertes pendientes que nos llevarán, tras ascender otros 300 metros, a nuestro objetivo. La subida, cara sur y bañada por el sol de mediodía primaveral, se hace extenuante. Si con raquetas es dura, con esquís lo es más y cuando Marcos se desprende de ellos y se calza los crampones se va hundiendo paso a paso hasta las rodillas. Tras dudar en un par de pasos con patios deslizantes de vértigo, hacemos cima hacia las dos de la tarde.

El espacio a 2.487 m. es escaso pero las vistas hacen que el esfuerzo haya merecido la pena. La imponente mole del Midi d'Ossau nos escolta al norte y a nuestro alrededor picos y nieve por doquier. Con ayuda del mapa hacemos inventario de las montañas que nos rodean. Un grupo de montañeros franceses de cierta edad toman el sol 50 metros más abajo mientras descansan al abrigo del viento que no cesa de soplar. La bajada no es menos dificultosa, pero tras unas cuantas deslizadas que la aceleran y algo más de un par de horas de recorrido alcanzamos el punto de partida y final de la excursión de hoy. Estamos agotados y satisfechos. La próxima será el rafting anual.Crónica realizada por Marco L.